Tres estudios globales redibujan el mapa de los edificios altos de madera en 2026
Nuevos conjuntos de datos sobre 56, 79 y 258 edificios cuantifican la intensidad de materiales, los sistemas estructurales y los tipos de torre recurrentes, sustituyendo récords aislados por una visión global más amplia.
Los edificios altos de madera suelen compararse por altura, número de plantas o afirmaciones sobre el carbono. Tres estudios globales publicados en 2026 plantean preguntas más útiles: ¿cuánta madera maciza requiere cada metro cuadrado, qué sistemas estructurales predominan y qué tipos arquitectónicos se repiten en distintos países?
Los investigadores Felipe Victorero y Waldo Bustamante desarrollaron una metodología a partir de datos públicos de un conjunto global de proyectos contemporáneos de edificios altos de madera. De una base de datos de 301 edificios seleccionaron una muestra representativa de 56, estratificada por región, uso y sistema estructural.
El estudio señala una intensidad media de material de madera maciza de 132,8 kilogramos por metro cuadrado.
Los resultados de los edificios híbridos y los construidos íntegramente en madera divergen
La media de los edificios híbridos fue de 123,0 kg/m², mientras que los construidos íntegramente en madera alcanzaron una media de 173,3 kg/m². Los edificios de regiones sísmicas registraron una media ligeramente inferior, de 119,4 kg/m².
Estos valores no deben interpretarse como objetivos universales de diseño. La intensidad de materiales de un edificio depende de las luces, las cargas, la altura, la retícula estructural, la estrategia contra incendios, el núcleo, los tipos de productos y el límite utilizado para contabilizar el material.
Sin embargo, ofrecen una referencia más útil que suponer que todos los proyectos de edificios altos de madera consumen el mismo volumen por superficie de planta. Para los primeros estudios de carbono o suministro, un intervalo representativo puede ser mejor que copiar una torre famosa.
Los autores extrajeron la muestra representativa de un conjunto de proyectos mucho mayor, en lugar de seleccionar únicamente los edificios icónicos más altos o mejor documentados. Esta decisión de muestreo es importante porque las torres más mediáticas pueden distorsionar los supuestos utilizados en proyectos ordinarios.
Por qué los sistemas híbridos pueden utilizar menos madera
Las estructuras híbridas asignan distintas funciones a materiales diferentes. El hormigón o el acero pueden formar el núcleo de resistencia lateral, el podio, la estructura de transferencia o determinados elementos de gran luz, mientras que la madera constituye los forjados, los pilares y las vigas.
Esto puede reducir la intensidad de madera medida sin disminuir necesariamente el material estructural total ni el impacto durante todo el ciclo de vida. Utilizar menos madera no es automáticamente mejor si se sustituye por un sistema con más emisiones. La comparación correcta debe incluir todos los materiales y las prestaciones que aportan.
Otro análisis global de 2026 sobre 258 edificios de madera maciza de media y gran altura identificó tres clasificaciones dominantes: íntegramente de madera, con un 49,2 %; híbrido de madera con núcleo de hormigón, con un 44,2 %; e híbrido de madera y acero, con un 6,6 %. En conjunto, los estudios muestran que la hibridación es fundamental en la práctica de los edificios altos de madera, no una excepción poco frecuente.
El estudio morfológico de 79 edificios añade la organización arquitectónica a los datos estructurales y examina el programa, la disposición del núcleo, la forma y la composición de los materiales. Su valor no reside en un único tipo ganador, sino en la evidencia de que están surgiendo combinaciones recurrentes en un joven ámbito internacional.
De los kilogramos a las compras
Los datos de intensidad de materiales pueden orientar las previsiones de suministro, los primeros modelos de costes y los escenarios de carbono incorporado. Convertir los kilogramos por metro cuadrado en pedidos de productos sigue requiriendo la densidad, la composición de los paneles, las dimensiones de los elementos, los factores de desperdicio y la estrategia de fabricación.
En el software de diseño, el objetivo debería ser sustituir los supuestos genéricos de intensidad por cantidades derivadas del modelo a medida que avanza el proyecto. En la fase conceptual, una referencia puede comprobar si una opción es plausible. En la fase de detalle, cada viga y cada panel deberían contribuir a un total auditable.
Si el modelo de diseño indica un valor muy alejado de los intervalos publicados, la explicación puede ser una estructura innovadora o un error de cantidad. Cualquiera de los dos resultados merece investigarse.
Una referencia, no una clasificación
Los autores describen su trabajo como una metodología de primera aproximación y una base para investigar el almacenamiento de carbono, la seguridad contra incendios, la economía y las políticas. Los datos públicos de proyectos siguen siendo incoherentes y los límites estructurales pueden ser difíciles de comparar.
Esa cautela es una fortaleza. La media de 132,8 kg/m² no es un mandamiento grabado en CLT. Es un punto de referencia transparente para formular mejores preguntas sobre la eficiencia.
Los edificios altos de madera necesitan esas preguntas. La altura atrae la atención, pero la disciplina en el uso de materiales determina si un sistema puede crecer de forma responsable.
Fuentes: Victorero y Bustamante, «Estimating material intensity of mass timber products in contemporary tall timber buildings», Journal of Building Engineering, 15 de febrero de 2026: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S2352710226004298
«Global analysis in 258 mid- and high-rise mass timber buildings», 2026: https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2095263526001147
«Toward a morphological typology of high-rise timber buildings: a comparative analysis of 79 global cases», 2026: https://link.springer.com/article/10.1007/s44290-026-00405-1









